Archivos Mensuales: diciembre 2019

Mi segundo primer amor

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Fuiste mi segundo primer amor, caí rendida a tus encantos, que en un principio me parecieron suficientes. Más tarde éstos se reducirían a uno, mentir con una sonrisa que evidenciaba la falta de los demás.
Lo primero que nos unió fue la lectura, ambos compartíamos en ese momento la lectura de Zafón: “La sombra del viento”, que a los dos nos tenía fascinados. Después compartimos “Love actually”, Bryan Adams, James Taylor… la verbena de San Juan, las estrellas, el Lucero del alba…
Tenías la costumbre de desaparecer, eso ahora tiene un nombre, ghosting. Y luego aparecías de nuevo con tu sonrisa encantadora, como si no hubiera pasado nada. Pero si pasaba…
Así transcurrieron los meses, amándonos en tu habitación de hotel, compartiendo mesa y mantel, charlas y risas, guiños y caricias.
Los últimos objetos que intercambiamos fueron un desastre.
Por mi parte “El alquimista”, del que me dijiste que no lo habías entendido y por lo tanto, no te había gustado y por la tuya “Marina”, que me horrorizó.
Y poco más duró aquella historia con mi segundo primer amor.
Se terminó a lo ghosting, pero esta vez por parte de los dos.

Confieso

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A pesar del tiempo transcurrido sé que me echas de menos y sé cuánto te arrepientes por haberme dejado marchar, pero actuaste pensando que eso era lo correcto.

Siento no habernos conocido más
y siento haber emprendido mi vuelo en solitario, dejándote atrás.

Tu decisión unilateral me hundió, aunque no dejé que se me notara e hice ver que habíamos llegado a un acuerdo.
Pero te confieso que yo hubiera continuado contigo y hubiera apostado por nosotros fuertemente.

Confieso que me estaba enamorando de ti. De un hombre bueno, carismático, lleno de ternura, educado, que me hacia reir y me amaba, con los ojos encendidos de pasión y manos de prestidigitador.

Que me abrió las puertas de su casa y empezaba a abrirme las de su corazón, hasta que…

Mi lista imaginaria

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En mi lista imaginaria de vida
has bajado muchos puestos
y estás a punto de pasar a lista-spam,
pero me apena tanto olvidarte.

Y no quisiera tacharte,
ni pensar en tí como un borrón,
tremendo error,
horror de amor.

Sólo fue un poco de locura,
un tiempo robado a la cordura,
amparados en la noche
y al capricho del azar.

Muchos besos.
¿Sólo sexo?
Siempre quise pensar que fue algo más.
Y si no lo fue, ¡qué más da!
Ya estás abajo,
ya no puedes bajar más.