Impasse

Estándar

Quedaron los besos al borde de los labios,
la caricia en la punta de los dedos.
Las palabras cayeron en el fango,
la risa aparcada en un páramo desierto.
No importa lo que no dijimos.
Solo importa el rumor del viento.
Y el sol. Ese sol que nos cubre, inmenso.

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