Archivos Mensuales: febrero 2016

Entre mi sombra

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Me perdí entre mi sombra y oscuridades ajenas.

Ausente de mi presente, enojada por mirar atrás.

Me extravié en un rincón de ningún sitio. Olvidé como soy, mi forma de ver y mirar, de sentir y tocar, mi manera de amar, el modo en que muevo mi vida.

Renegué de mi energía, de mi fuerza, me negué en mi intuición.

Me plegué a los deseos de los demás, obedecí consejos, desatendí otros. Monólogos distantes, reflejo de fracasos ajenos y machaconas envidias que envenenan y son extrañas a mí.

Y me equivoqué una y otra vez, una y otra vez.

Por eso me busqué y lo hice en las tinieblas, escarbando en noches de insomnio y temores antiguos. En mis recuerdos infantiles, tirando de las coletas a la niña tímida y revoltosa, a la madre orgullosa y a la mujer que he conseguido ser.

Y me encontré y me hablé, con palabras desgastadas, usadas, viejas conocidas y voces nuevas que estrenar.

Entré en mi mundo, mi rico mundo interior, desconocido por todos, sólo mío y me he reconciliado, he ahuyentado miedos y demonios, encontrado de nuevo mi equilibrio, recuperado la sonrisa perdida, la armonía de un alma inquebrantable y un corazón que se ha ido rehaciendo a tijeretazos, plagado de cicatrices de vida vivida, recosido y remendado, pero firme, sereno, tranquilo.

Entre mi sombra y yo se ha creado un espacio y un tiempo.

De lienzos y palabras

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Por cuidarme y protegerme. Para cuidarte y protegerte.

Una desentierra los pinceles y lienzos del viejo desván. Otra, recupera de un viejo arcón las letras desordenadas del pasado.

La que pinta marinas y acantilados, luces y sombras, mezcla los óleos con sus lágrimas. Azul cobalto, ultramar, siena, carmín… se funden en un horizonte apagado por la pena.

La que escribe, quisiera dotar de magia sus palabras, lanzar un hechizo para alejar de las telas su llanto, ahuyentar temores y pesadillas, ser consuelo de la realidad que agota y abruma, del futuro más que incierto.

Y al despertar de los malos sueños quisiera, mi niña, poder arroparte entre mis brazos para calmar tus tristezas.